| Industrias Elite-Cerería San Vicente es destacada por su labor para la Semana Santa |
| Miércoles, 03 de Agosto de 2011 11:41 |
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Artesano de la cera a pleno rendimiento La Semana Santa marca la producción de la Cerería de San Vicente, sin embargo, realizan cirios para todo los relacionado con el culto religioso. Según explica Eduardo, la crisis no se ha notado aún, e incluso los pedidos superan a los de años precedentes. Poseen clientes, "generalmente hermandades", en diferentes puntos de las geografía ibérica, tal y como resume el jefe de producción: "de norte a sur y de este a oeste, llevamos velas desde Zamora a La Línea y desde Mallorca hasta Badajoz". Una producción que supera las 80.000 unidades al año, y que consolida cliente cada temporada. Además, también se fabrican, aunque en otra estancia, ramos de velas, "más delicados y costosos". Cerería San Vicente produce más de 80.000 velas al año Se acerca la Semana Santa y con ella la cuenta atrás para las industrias cerísticas. Si para el cofrade el año ha sido largo y la espera se hace eterna hasta volver a contemplar su imagen en procesión, para el artista es un rápido suspiro: "El lunes de Pascua se limpia toda la nave y se comienza a producir para la próxima Semana Santa", relata Eduardo Herrera, jefe de producción de la Cereria San Vicente, en La Rinconada. La Cuaresma es el periodo mas estresante pero, en esta casa, han sido previsores, "llevamos todo el año con dos turnos todo el dia trabajando". El proceso de producción de un cirio es puramente artesanal y muy particular, "la materia prima es la cera pura de oveja, y a partir de ahí cada cerería hace su propia mezcla". La tintada de la vela se añade a la fundición de la cera virgen, que se realiza en un gran horno de metal al baño maría. La cera líquida es vertida mediante un cazo a otro horno ubicado junto al anterior, "el noke, y aquí metemos los hilos que anteriormente hemos montado en tabas de madera", nos cuenta Eduardo, Sobre estos hornos está el paraguas. Un esqueleto de metal donde están colgadas las mechas que serán velas. "Esto sube y baja de forma manual, con contrapesos". Apenas unos segundos en cera fundida y el hilo se empapa. Los hornos son diferentes para cada color de cera, "las hacemos en rojo, tiniebla, marfil, verde, negro y morado". El paraguas va rotando para añadir capas, hasta el momento "que llega a unos 20 milímetros y se pasa por la terraja", una plataforma de aluminio con orificios que compactan e igualan la cera. Gracias a este elemento se crean los diferentes tamaños de cirios, que generalmente tienen "entre 40 y 45 milímetros para nos nazarenos y de 70 a 200 para los hachones, los cirios anchos que van en los pasos". Una vez alcanzado un grosor aceptable se almacenan, bien para continuar su engorde o porque ya han adquirido la medida solicitada por el cliente. La cera tiene que enfriarse, para posteriormente ser cortada en la longitud requerida. "Aquí las hacemos hasta de 1,60 metros de altura, nuestros hornos son muy profundos",apunta Eduardo. Algunos cirios, "especialmente a los que van en los pasos", se les aplica una capa especial de brillo, un proceso manual vela a vela. El almacenamiento y la distribución completan la cadena de producción. La Cerería San Vicente afronta los últimos días de producción para completar el trabajo de todo un año. En la Cerería San Vicente trabajan a marchas forzadas para que no falte la luz de la semana grande. Un componente indispensable en la Semana Santa que aleja, al menos hasta ahora, la crisis económica. |